lunes, 6 de mayo de 2013

Dejavú


Ayer he viajado a tu pasado
a otros días,
ayer estuve recortando el tiempo
como papel
me he deslizado por tu tiempo, por tu vida,
como la brisa por la tarde,
y te he conocido, y no lo sabrás,

Te he visto
con otros cabellos, con otros colores,
te he visto
con los mismos ojos oscuros
profundos,
alrededor de los que parezco gravitar
cuando me miras,
oscuros,
las mismas comisuras de tu boca
las mismas que dibujan tu sonrisa
loca,
te ríes,
y todo alrededor se ríe,
el mundo,
lo que tú quieras, lo que tú anhelas, eso es el mundo,

He viajado, ayer,
y basta, llena,
tan llena de vida has estado,
y no podía ser diferente,
ahora comprendía el porque de tu brillo
de estrella lejana,
aún cuando en noche aciaga te he contemplado,
he comprendido,
que aunque lágrimas a solas te han asaltado,
y yo lo he sabido,
también,
que la magia un día se puso a soñar
que le dieron cosquillas
que soñó sonriendo
soñaba que corría,
que saltaba,
que todo era verde,
menos el café de mañana
que tiñe tu pelo y ojos
cuando el día amanece en tu mirada
soñaba la magia,
soñaba
y así te hizo, te creó,

Y así seguí mi viaje por tus días,
y te he visto
tú has amado,
con dulzura,
con entrega y naturalidad,
con fiereza,
dios!
has apoyado tus sueños en otros hombros,
y así ha sido
así debía ser...

Todo este tiempo no he podido comprender,
la naturaleza de nuestro encuentro,
de la forma en que me hablas
a espaldas nuestras,
en secreto,
para que nuestras voces no nos escuchen,

Te he visto
viajando en el tiempo,
y no he podido hablarte,
y me has visto,
y me has recordado,
como si tuvieras recuerdo de nuestro encuentro futuro,

Pero no he hallado respuesta,
en tu forma de verme, o de esquivarme,
en tu forma de callar,
de hacerme esperar,
o de confesarme secretos,
cuando el sueño te roba,
y te sientes débil, para decirme, en silencio,
lo que no quieres decirme,
que tienes miedo,

Te encanta tu misterio conmigo, y con nadie más,
y no se porqué...

Dios!

Mujer, si no eres mi destino, que eres para mí?
si no vas a pasar por mi vera,
tan solo dices... "David"
y el tiempo pasa más lento,
mi respiración se aguanta
y aunque a veces, finjo indiferencia,
detienes las cosas, tu eres mi gravedad...
no tengo remedio a nuestro encuentro,

Solo me atrevo a pensar,
que aunque me ahogue la idea,
he viajado por toda tu vida en el pasado,
y he comprendido,
que me duele decir,
que seguro te amaría,
pero no es lo que yo podría hacer o sentir,
es tu historia,

tú no eres para mi.


David N.

viernes, 12 de abril de 2013

Tomada de mis sueños


Y era ella un sueño hecho carne
la materialización de lo indescriptible de mis deseos más puros
carne, hueso y voz,
podría decirse, 
era una mujer frente a mi,
eso, nada más,
una mujer,
como si fuera palabra pequeña,
me arrollaba con el descaro de su existencia,
no podía!, o si?...
existir... mi ceso, medio atónito y perplejo se debatía,
pero en el pecho tenía yo otra lectura,
había sido tomada, moldeada, y hecha carne,
del más recóndito confin, rincón de mi alma,
tomada del barro del más puro de mis anhelos,
divinamente soplada para darle alma
y traída, por la más grande de las cadenas de casualidades,
a mi vida...

Ella me arrollaba, 
suavemente,
con dulzura despiadada,
me hacía trizas,
hermosa criatura, 
inconquistable el fulgor de sus ojos,
insoslayable, el sonido de su voz,
sus labios... mis ojos... su piel... mis manos...
era un huracán
y yo un trémolo diente de león,

Ella no era perfecta, claro,
no tenía una historia perfecta,
y ya no era yo un chiquillo aprendiz,
ya había yo visto la vida y caminado un continente,
apagado calores ajenos en mi piel y encendídolos de nuevo,
soñado y caído, ya había conocido el amor y la pérdida,
ya había ganado batallas, matado los prometeos de mis miedos,
conquistado un corazón, conquistado mi camino,
y pisado con fuerza,
y sin querer, sin siquiera pequeña advertencia,
ella,
había encontrado la perfecta manera
en que todas sus formas imperfectas,
encajaran en mí,

y yo iba descubriendo, muy de a pocos y como su voluntad juguetona me permitía,
su historia,
las mil formas en que esa alma hecha mujer
había encontrado de existir en una sola,
era preciosa, preciosa, preciosa,
como si alcanzara...
nada, no alcanza!, nada!, no puedo decirlo,
porque al hacerlo, la reduzco,
eso que ella era
esa sonrisa, y ya era tarde, ,
ella sonreía,
y lo único que se oye, era el sonido de la luz de la estrella en el cosmos,
se creaba la vida después de su risa y su sonrisa,
y se hacía la luz

Sabía yo,
no podía, porque?, no debía,
permitirme, osada y temerariamente,
cual capitán pirata en la tormenta, ponerme de pie sobre la proa,
a tentar una ola tempestiva, arrancarme, arrancarme
del navío de mi ser, 
si señores, si señor,
estaba yo, con cada mirada más, con cada detalle más,
irremediablemente destinado,
a perder todo y cuanto rastro de control, de propiedad,
de mi destino había forjado,
ya era tarde,
era su risa, eran sus manos,
naturaleza con dulzura salvaje,
yo ya estaba perdido.


David N.

sábado, 6 de abril de 2013

Lo Siento



Y no se como ha pasado
lo siento,
lo siento!
quisiera decirlo...
lo siento por las mariposas en tu estómago
por las veces que nerviosa
no sabías si huir o abrazarme
no sabías si entregarte o no arriesgarte,

lo siento por las veces que te busqué
por las veces que viniste
por las veces que me esperaste
linda, linda! más linda que ninguna!
por las veces que te quise
por las veces que quisiste que te quiera
por las veces que tus ojos negros como la noche
brillaron como la luna...
al verme,

por la sonrisa dulce que me entregabas
por las veces que tu risa me hizo reir
por las veces que renuncié a mi gobierno
por la dictadura de tu cariño,
por las veces que me mirabas
creyendo que yo no lo sabía
que me mirabas, cada 5 minutos,
esperando mi mirada en una de esas,

por el dolor en la yema de los dedos
que me hiciste sentir al buscarte
por hablarle de ti a mi almohada
por confesarle mi aflicción a algún amigo
la aflicción de tu ausencia,

lo siento,
lo siento!
por las veces que buscamos
encontrar un pretexto, una excusa,
un dejavú, una casualidad,
un destino,
para encontrarnos,

lo siento,
por todo,
y por nada,
pero porque más lo siento,
lo que más me apena,
en el fondo,
es que ya no lo siento.


David N.

martes, 2 de abril de 2013

Ojos Negros



Y ha sido mi dilema, mi aflicción
el hacerte saber, el como sabrías

que en los amaneceres de abril
verás la luz del sol entrar
y encontrarnos desnudos, como uno,

que pensarás en mi cada día
hasta que el sol se rinda
que pensarás en mi cada noche
hasta el nazca el sol otra vez
que morderás las esperas cuando viaje

que temblarás de emoción cuando te tome
que sentirás el sol en el rostro
cuando cierras los ojos
y te aferras a mi pecho, desnudo,

que sabrás que yo sueño con tu cintura
que cuando pienso en ti soy fuerte como un roble
que vivirás en primavera todo el año


que en mi ausencia confesarás a tus amigos lo que te pasa
y que no será alivio,
que se rendirán tus ojos al sueño
mirando el teléfono
soñando mi voz
pensando en lo que te diré

que adoraré tu dulzura
tu carisma,
que batallaré con tus miedos,
que cargaré en el lomo tus penas,
que voy a secar tus lágrimas con besos,
y vas a llorar en mis hombros
que vas a reir, a reir,
de la locura de la existencia de nosotros,
de cuando la locura cobra razón

que te haré el amor, te haré mi mujer,
que tu fuego ha encontrado su madera,
que arderemos,
cerrando los ojos y olvidando quienes somos,
que no vas a querer dejar nuestra cama,
y que vas a volver corriendo...

que gritaremos
que cantaremos,
que jugaremos
que te haré cosquillas,
que te susurraré al oido
que te cargaré en mis brazos, 
que saltaremos juntos,
que caeremos, a veces,
que dolerá...
que te alzaré, que serás mi fuerza,

que me amarás, que te amaré
un día
que vivirás en los ojos de nuestros hijos
que tus motivos empezarán en nuestro lecho
que tu vientre será mi razón
que tus ojos negros, 
ay tus ojos negros...


Que tendremos guerras que luchar
juntos
que no todas las ganaremos
pero que en el final de cada una
yo estaré ahí,

Que enfrentaremos nuestros demonios,
que lucharé por tí
que seré tus puños, tu fuerza
tu descanso,

Aprenderemos a amar, juntos,

Que te seguiré,
Que me quedaré contigo,
que te seguiría hasta el infierno,
que batallaré con tus lados oscuros
que venceré
y te seguiré hasta el cielo

Que tengo miles de defectos
que a veces mis hombros cansados dubitan
que me dolerán los brazos
y que sin aire, temblarán mis piernas,
pero mi voluntad, mi voluntad,
será indomable, pues indómita nació como mi raza.

Que conocerás de donde vengo
y verás el azul del cielo de mis montañas
verás el rojo de su tierra
sentirás el aire de los árboles, y el olor de las flores,
que habrá lluvia con sol radiante
y la sentiras sobre la piel como caricia de media tarde
y sabrás como huele la tierra cuando la lluvia llega

Que habrán noches oscuras, 
cuando la noche latiguea su relámpago y grita su trueno
como si quisiera romper el cristal del cielo
esas noches, en mis brazos dormirás

Verás, que la lluvia, el sol, la luna
se han de enamorar de tí,
que los Andes te quieren
que las montañas son madres
que la tierra besará tus pies descalzos
que los ríos cantan y los cielos lloran
que la selva es un mundo mágico
todos ellos se enamorarán de tí,
y yo también...

Que te enamoraré con canciones
que te enamoraré con detalles, 
con palabras, con susurros,
con miradas,
con esfuerzo, con principios,
con lucha,
con pasión, con calor,
te enamoraré bailando,
te enamoraré cada día

Que amaré tu locura,
que amarás mi pasión,
que besaré tu cintura,
que dormiré en tus piernas, en tus muslos,
que te besaré, ahí atrás de tu oreja, cerrarás los ojos,
besarás mis manos, mi pecho desnudo,
que te besaré los ojos...

y entonces,
y solo entonces, sabrás,
que ya has soñado conmigo
que me esperas,
que me esperas!
y que no sabes,
que ya estoy aquí.



David N.

Loquita



Loquita, loquilla
vas y vienes, jugando y huyendo,
vas y vienes,
ni tu te conoces,
ni tu te comprendes,
pero así te llaman, loquita, así te conocen...
pero que sería si no fueras así?
que serías si no besaras
si no te ries, si no te arriesgas,
si no fueras así de coqueta,
ay si supieras...

que la locura es la verdad
que la vida es ya una locura,
y que estar loco es estar vivo

yo sé...
yo se que a veces no te entiendes
yo se que a veces no haces lo que eres
y no quieres lo que haces,
y te juzgas
y no te comprendes
y te pierdes, y no sabes,
y no te perdonas, a veces,

yo sé que a veces, cuando noche,
tú no duermes, solo piensas
solo quieres
ser feliz
solo quieres que alguien te quiera como quieres
te quiera con tu locura, te quiera así natural,

Y yo te digo, que serías? que serías? si no fuera así
no serías tan linda, no serías tan alegre,
yo te he visto brillar, radiante,
que serías,
si tu locura no fuera tan dulce
si tu dulzura no fuera tan loca
si no bailaras, si no besaras,

así eres tú.



David N.

martes, 22 de enero de 2013

Anoche


Anoche,
estaba ella, 
vino cuando el oscuro mar del cielo anochecía sobre nosotros
vino hacia mi, a recogerme
cuando me hallaba abrumado de nostalgia

Sus manos seguían tan suaves, 
sus ojos como la luna reflejada en el agua, 
iluminaban mi soledad... 
Era ella, sus pies pequeños descalzos y vestido purpura
como la última vez que la vi
era ella, su voz suave y sonrisa dulce
las ondas esas de su pelo
marrón, largo, con aroma de mañana, en plena noche,
jugaban con el aire, con la brisa,
era ella anoche,
eramos ella y yo... 

Mi latente pecho perplejo e inocente la miraba, 
yo no sabía que decir, yo no sabía, 
y recordé que la amé
y recordé que la amaba...
Con asombro y sin el cuidado
que debía darle a la delicadeza de su cariño
es cierto, no siempre supe amarla...
la amé demasiado a veces, con impulso y con pasión,
con locura e ilusión... inexperto...
perdí el cansancio mas no los sueños
corría y soñaba por ella,
y otras veces con recelo
es cierto, no siempre supe amarla...
me guardé cariño, y es que así se me había enseñado
me guardé cariño, como si así retuviera su amor,
guardé palabras, guardé besos,
y la amé en silencio otra veces,
si que la amé...

Pero otra vez, señor, ella estaba ahí,
para mi,
por mi,
pero esta vez, 
no la perdería,
esta vez la amarraría a mis brazos
como naufrago a una balsa
me prometí que está vez, 
no tomaría su alma sin cuidado...
Y la amé una noche más,
como ella hubiera soñado,
y la amé...
y la esperanza me lleno.

Y así tan fuerte!
como el suspiro de vida
que fue devuelto a mi pecho por el calor de su aliento, 
la esperanza
heraldo oscuro, jinete frío de mi fe,
me dejó morir otra vez, 
yo estaba soñando, 
era ya más de un año,
y yo a un océano de sus labios.

David N.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Mirada con sabor de café



Ella era una chica como aquellas
que una vez, cuando niño, encontrar habías soñado
linda, con las manos y el rostro delicado
"flaquita", como cuando uno se enamora cuando niño
pero ahora,
hecha mujer,
estaba ahí, una buena tarde, y yo no supe que decir...

Era como aquella,
aquella que pensabas en la calle de tu barrio
un día encontrar en una bicicleta
paseando, un día con sol en el parque
una muchacha de pelo y ojos negros,
con mirada con sabor de café
con sonrisa con sabor de miel...

Así la descubrí...

Yo me acerqué una vez
mi mano extendida le pedía de su tiempo
baila conmigo, mis ojos le decían
me miró, para leer mi rostro
y lo supo, ella me tomo para bailar...

Pronto mi brazo rodeaba su cintura, 
delgada, esculpida con suavidad,
su mano izquierda sobre mi hombro
y sus ojos con seguridad
esperaron a mi paso

Yo creía que que cuanto había hecho
intrépido, osado, galante
me ganaba el favor de sus ojos,
pero estaba equivocado,
no era yo,
ella fue , siempre ella,
ella fue quien me tomó.


David N.