miércoles, 29 de febrero de 2012

El imperfecto camino de mi carácter


Navegante
ha sido mi espíritu,
"empeñoso" pujante buscador de principios,
los que mi padre me ha regalado,
cauteloso, en la pérdida del alma
que el miedo causa, cuando no se ama...

Así abandoné mi nido,
cargué por vez primera la mochila,
empaqué los sueños, ilusiones,
principios, valores y defectos
que mi limitada experiencia me había regalado...

Así, me paré a las puertas de mi valle,
me volteé sobre mi camino, solitario,
a mirar a mis 3 montañas,
Maray, la sentada,
sabia contempladora de mi infancia,
Paucar, la parada, 
agreste forjadora de mis piernas,
y Rondos, la echada
la que me abrigó al nacer
y que siempre supo alimentar mis sueños,
en medio de ellas,
entre eucaliptos, molles, y flores que he respirado,
estaba mi río, el Huallaga,
caudaloso forjador de mi tierra,
suave invernal, 
que me dejó la frescura de sus aguas;

La tierra que me vio nacer en su regazo,
se alejaba en el horizonte,
con sus arcoiris, aguaceros, halos,
vientos, cielos... azules, amarillos, rojos y naranjas,
días soleados, y nocturnos mares de estrellas...

Si algo de nobleza he de tener,
ha sido el carácter de mis padres,
si algo de abnegación albergo,
ha sido en extraordinaria fuerza,
el espíritu de mamá,
entregada en cuerpo y alma a sus retoños,
esperanzando únicamente amor...
si alegría en el alma llevo, serán
los cantos de mi padre al despertar,
si reflexión se me ha dado,
han sido las palabras de papá, 
"la vida es lucha", me ha contado,
y así ha sido desde el alba hasta el ocaso
de cada día de mi vida,
si algo de cariño, y comprensión,
se me permite,
han sido mis hermanos, segundos padres.

He de disculparme ante cualquiera,
si mi orgullo me ha negado su cariño,
si me ha faltado modestia en el actuar,
si he guardado vez alguna, rencor,
si he dejado morir el día sin morir mis cóleras,
si no he abrazado suficiente,
si no he reído suficiente,
si no he dado gracias,
si no la besé cuando debía,
si la he dejado ir.

Pues,
que mi testimonio no sea mero escrito,
si no una prueba resoluta,
de que aun con mi imperfecto caracter,
he de conquistar tu corazón...

Y has de volver,
a ser lo que nunca fuiste,
a ser lo que siempre has sido,
y lo que nunca dejaste de ser,
mía.




D.N.

martes, 28 de febrero de 2012

Que se diga




Que se diga... 
que he pisado de verdad este mundo, 
que he olido la hierba húmeda del rocío,
que he sentido el aire frio en la cara
con inexplicable disfrute,
que he dormido una tarde con sonidos
de olas de hojas de eucaliptos,
en la montaña...
que he visto el cielo salpicarse de colores
como si no creyera en su propio azul.

No podrán decir,
que no he visto el brillo de tus ojos
que no he sentido tu corazón a trote
remecerse en mi regazo,
que no has querido leer mi mente...

No dirán,
que no he visto, al suelo afortunado
 ser acariciado por tus pies caminantes
como si tus pasos giraran la tierra...
que no he visto el dormir de tus pestañas
y que,
ni la luz ha podido
pintar el amanecer de tu silueta..

No sabrán, ni sabré como…
he acariciado el cielo,
y he comprendido,
 que no es para siempre... 

Pero también he comprendido,
que hasta un instante, sin respiro,
puede ser un siempre.


D.N.    

sábado, 25 de febrero de 2012

Mi forma de olvidarte



Olvidar...
No se si hay una manera de olvidar,
y no sé, si en realidad, existe,
pudieran ser solo formas de guardar
en un baúl de esperanzas
lo que llamamos recuerdos
que una parte nuestra, casi inconsciente,
se empeña en reservar.

no se si te estoy olvidando
si te estoy convirtiendo en pasado
si te estoy definiendo en la mente
si te estoy reduciendo a un recuerdo
si te estoy idealizando en un sueño,
pero fuiste real...

fuiste real, como cada latido
como cada locura,
como cada sonrisa,
como cada vez que te pensé,
que te traje a mi sin conocer distancias,
sin conocer el tiempo,
te escribí, a esa forma de ti,
ya lejana en tiempo y espacio...

y descubrí,
que el solo hacerlo,
era el hecho irrenunciable,
de aceptar que no te olvidaré,
de que no lo quiero,
de que no lo haré,
has de vivir en mi eternamente,
en un río de agua dulce,
en un parque eternamente atardeciendo,
en una avenida coloreada por tus pasos,
en una canción "románticamente" bailada,
de mi durmiendo en tu puerta,
de ti amaneciendo conmigo, C.


D.N.

miércoles, 1 de febrero de 2012

El último de sus pétalos


Como nos perdimos... pedazo de arcoíris...
como nos perdimos...
un Calafate se interpone,
frío, entre nuestras presencias,
se interpone, recio, obstinado,
entre nuestras miradas...
puedo verte, escondido yo en mis lentes
puedo verte concentrada,
y mirarme de reojo de rato en rato,
no se... que andará tu mente preguntándose
que hicimos mal...
fue muy rápido?,
fue muy lento
no debió pasar?
o debimos dejar suceder todo...

Como cada pérdida de cariño,
una parte nuestra cae, profundo,
y en la caída, no se explica
como la hoja que no resiste el otoño
se hace gris, va dejando de respirar
va perdiendo color, va perdiendo vida
así un sublime cariño, un dulce beso
una suave caricia, una linda sonrisa
se han dejado ir, sin poder detenerlos
sin poder volver, se desvanecen...

Pero a diferencia de la hoja
que cae, acariciada por el aire
a un descansar eterno...
el cariño perdido,
se fue...
al mar de tempanos del olvido.

Así se fue la dulzura de su rostro
que vi nacer como el botón en la rama
en primavera,
de un rojo suave, rodeado de rocío,
que se hace más bello y se vuelve rosa
la más brillante del prado
envidiada por lirios, claveles, y todas las flores
que se vuelve grande flor, al verano
que resiste el calor de sol
que amanece cada día, más brillante
pero que tal vez no sabe
que como la mujer que ha de recibir mucho cariño
mucho amor,
solo alguna ha de sobrevivir el verano
solo una ha de permanecer pura
en su esencia,
en su clamor, de pureza
en su esperanza,
en su hermosura, que no es cada pétalo,
sino la voluntad, de entregar,
aquello hermoso que ha recibido...

Solo una habrá de ser,
la mujer que permanecerá,
solo una merecerá la pena de ser amada.


D.N.

Quien te ha podido ver


Altanera!
Así he escuchado que te llaman
casi arrogante tu belleza
en beneplácito de tantos ojos
se explaya prodigiosa

Bohemia, te he visto al caminar
entre tienditas, entre libritos, entre parquesitos,
entre tantas historias, que han sido contadas
las experiencias que tu me has dado
en los días de neblina
que corroen hasta el hueso
un cigarro me he fumado
sentado en aquella banca, la de siempre
a contemplarte en el invierno.

Brillante, así, llena de color
también te vi,
al pasar aquella fuente
la avenida Pardo, me has dejado verte
ahí, radiante, plagada de avecillas
en primavera, en verano
que linda estabas,
que fresca,
que dulzura verte por ahí...

Me has embrujado en esos días,
en tantos parques te he vuelto a ver,
jugando con los niños en el malecón,
entre deportistas en la playa,
bajando en bicicleta,
quedándote a surfear
viendo el atardecer
subiendo a descansar...

Alocada, como no...
llena de fiestas,
bailarina, anochecida, trasnochada,
comenzando entre risas,
entre tragos, en las discos, en los bares,
que fiestas que resistes,
hasta la última de las almas de la juerga
no te ha visto claudicar antes que todos...

Y aunque no lo sabes
así te veo cada día,
así no saben los que te juzgan
así no me has dejado ir
así me enamoré de tí... Miraflores.


D.N.

El otoño de su sonrisa


Como una flor
podría dejarse morir, marchitarse,
por su propia naturaleza?

Yo estuve ahí...
yo la he visto perder el color
yo la he visto perder el aroma
perder, o tal vez, olvidar...
aquello que la hacía brillar
yo la he visto caer de la rama
he visto irse su luz...

Acaso puede corromperse su esencia
acaso una mente puede cambiarla
cuando o como ha de pasar...
acaso es tan frágil la pureza
acaso es tan débil la magia
o acaso la esperanza sea ciega.

Tal vez como la aurora
sea una luz de otro mundo
tal vez haya sido solo un brillo de otro tiempo
que al verlo ya está ido
tal vez se desvanece entre los sueños
tal vez, no fue real
tal vez no estuve ahí
tal vez solo dormía
se pregunta mi alma...

Como es que ahora!
un alma puede salir descubierta
cual mata'or sin banderilla
cual caballero sin espada
cual David ante Goliat
a poner el pecho... valiente corazón!
a tomar el golpe
a saltar
a levantarse
a creer
a amar.

Si no creyera en la magia
si no hubiera escuchado los latidos
en llamado celestial,
si no hubiera visto la sonrisa dibujarse
si no sintiera tu brisa
si no me congelara tu frío
si no me ahogara tu silencio
si no me exaltara tu risa
que sería...

Si no creyera en la locura,
tal vez no estaría loco,

Pero si no creería en el amor,
tal vez no hubiera estado vivo.


D.N.

El ave que escribía



Como un ave en una rama
concentrada en su nido
azarosa, su trabajo edificaba
así sus dedos al teclado acariciaban
lejana concentrada en sus escritos
hermosa como el ave
sentada frente a mi
la paloma de su ser
me dejaba contemplarla


Fingiendo indiferencia
me permito estar tan cerca
pareciendo ocupado la describo
abrigada en su cabello
su mirada, enfocada en el teclado
afortunado,
que en sus piernas descansaba

Y así, me dejo ir
como sacos, pesados
las pestañas se me caen
y el sueño me aprisiona. 

10 cerezas que se mueven
"columpiantes" al principio
parecen rebotar entre las letras
tan delicadas se ven a esta distancia
sus uñas "rojamente" coloreadas
que adornan, tan perfectas
las manos que ella tiene.


Que dirán...las palabras de su mente
que inventa, y que regala
escribiendo,
hoy me dijo, yo no escribo...
"solo cuento lo que veo,
lo que siento, lo que creo
y que alguien, esperanzo,
estaría interesado en escuchar"

Así entonces
aguardo la esperanza
por descubrirla, misteriosa,
la señorita, que sin afan,
tan naturalmente
adorna aquel sofá.


D.N.

Tu arábiga llamada


Pues,
He hablado ya sobre tu silueta
"indelineablemente" perfecta,
sobre tus pies, pequeñitos, suaves, lindos,
he escrito sobre tus cariños
sobre tu aroma,
ese de tu cabello atrás de tu oído
ese que he respirado, embrujado...

Sabrán tus oídos que te he exclamado?...
largas han sido las discusiones
y penosa, la pobre me ha escuchado
contar mil historias interminables
mi comprensiva almohada acompañante...

Sabrías que mi oído ha buscado
el sonido de tu susurro al despertar, 
encantador, musical, tu sonido...
sabrías que mi pecho ha reclamado
el sentir el contacto de tu rostro
la brisa de tu aliento, que expirabas
mientras recorrías otros mundos
allá lejos, en tus sueños... tú dormías.

He jurado aquel momento
olvidar mis reclamos a mi dios
que él mismo te ha traído
te ha dejado caminar en mi camino
te ha hecho realidad en mi destino
ha soplado sobre el barro y el agua
y ha hecho carne el más bello de los seres.

Pero has de saber,
no has tocado un mortal pasajero
que ante ti se ha parado un caballero
y has besado, a ese, a quien
aunque postergues o aunque no sepas,
aunque no quieras, o aunque no creas,
batallará con tus murallas congeladas,
le cantará a tus balcones al ocaso,
ha de pintar en tus murales, aún grises,
resistirá, casi naufragante...
las tormentas de tus cóleras
risueño, flotará junto a tus risas
cual Atlas, sostendrá los pesos de tus penas
y será tu espada vencedora ante tus miedos...

Y así un día,
despertarás...
y sabrás lo que ya sé,
que si las almas de otras vidas
aún se llaman,
las nuestras se han buscado desde siempre.


D.N.

Ondora Nocturna


Ondas…
Ondas sutiles en el aire, respiradas…
dados relucientes como fueran los más claros
los dientes que siluetan su sonrisa…

Mieles con limón,
rojas fresas con suavidad esférica
los labios que me tocan...
en una noche de las últimas.

De las últimas
de este mundo que conozco,
rodante, obstinado en su pesar
como la gota que conoce su destino
y que a pesar tal, tan lluvioso,
no se detiene en su caer...

así esa noche sucedió,
la última de tantos onces...

Ondas... que son su cabello,
erizado o ensortijado
por agua o por viento,
con aroma de mañana,
con aroma desde siempre...
dulce,
con olor dulce, como níspero
amarillo, rojizo, maduro... dulce,
así aromaba su cabello...
frondoso pero suave
espeso pero liso
entrelazaban sus cabellos en mi rostro...

Radiante,
como el ocaso sobre el río,
como su reflejo sobre agua
como aurora entre la nieve
como el amanecer en el rocío
era su sonrisa...

Así me deparó la suerte
despedir la última de las noches
así me deparó el destino
esa noche, templada, con brisa,
con olor, con luces en el cielo
rebeldes a morir, en la noche,
oscura, a la rivera de las aguas
el río susurraba...
"rendiros, es ya la última de las noches"
así me depararon las noches,
vivir la hermosa de sus últimas...

Dos extensiones caminantes de su cuerpo
buscaron el calor emanado del mío
y lo hicieron parte suya,
lo reclamaron como patria,
insistía su obstinado corazón
en el temerario ideal
de sobrevivir aquella noche...
de las últimas.

De las últimas
que recordé su nombre,
que impregno su silueta sobre mi,
de las ultimas
que recordé mi nombre,
y que esculpió su olor en mi respirar
que me dejó...

Con nostalgia eterna,
de su aroma,
de su ser...



D.N.