viernes, 18 de mayo de 2012

Pan de Azúcar


Misteriosa,
me revela a veces
el silencio de tu voz
dulce,
como pan de azúcar
te deslizas, en risa,
haciendo alrededor a las cosas
suspenderse,
como si el tiempo fuera más lento...

Intensos,
como café, como la noche,
tus ojos oscuros que cautivan,
y radiantes,
los dientes
que definen la silueta
de tu sonrisa de primavera.

Y me preguntas,
que de especial encuentro en tí?
y te digo
porque preguntas?,
basta verte sonreír
para saber que naciste en primavera
un día afortunado de mayo.

Acaso te he molestado
al robarte un beso?...
pues solo he sido humano
y tal vez, más de una vez,
he desvariado en el impulso
de tomar un poco de tus labios...
perdóname entonces,
por la flaqueza de mis labios,
pero la pureza de mis motivos
solo ha querido conocerte.

Pero hoy,
solo te escribo,
para agradecer el favor
si alguna gracia te he causado,
y para celebrar
que aquella primavera ha traído
tu rostro y tu sonrisa,
tus pies y tu cabello, hermoso,
tu misterio y tu dulzura,
traídos de algún sueño
precioso,
para alegrar a quien que te quiera,
Dulzura.



David N.

domingo, 13 de mayo de 2012

Perdón, si alguna vez callé mi amor


Tú...

Me has traído aquí
y me has regalado la vida,
en ti
he visto la luz del mundo
he conocido lo dulce
...he aprendido a amar...


Me has llamado con cariño
"mi cholo", cuando niño,
me has dado el calor de tus brazos al sostenerme
has pensado siempre en la comida que me gusta
me has hecho ropita para el jardín
me has preparado el fiambre rico
me has cortado el pelo cuando chico
me has mandado mis cosas para el campo
me has curado las heridas...

Porque has vencido cualquier problema
piedra en el camino,
golpe de la vida
o accidente en el destino
por nosotros...
porque has entregado tu vida
por una sonrisa nuestra
porque has preferido regalarnos
lo que jamás tuviste
y porque nos diste cuanto bueno
la vida te ha dado
porque nuestra felicidad ha sido la tuya
...nos has dado tu vida...

Por cada vez que he dormido en tu cuidado
por cada té caliente cuando estuve enfermo
por cada lágrima que te he causado
siendo niño, siendo hombre,
perdóname,
por como te quebraste
un día aciago, en que me despedí,
un día en el que el destino
parecía ponerle fin a mi recorrido...

Siempre fui un tonto
siempre el temperamento tano de mi padre
a veces ingrato,
a veces lejano,
a veces callado,
siempre fui un tonto
y tal vez siempre lo sea...

Siempre intrépido
valiente a veces, temerario otras,
la vida me ha dado golpes
accidentes
heridas
y siempre has estado ahí cuando he caído
sólo, aun en el límite,
papá y tú, solo ustedes me han hecho sentir seguro
aunque la noche en mi vida haya caído...

Porque no he conocido en mi vida
un corazón más fuerte que el tuyo
ni más entregado...

Porque nadie jamás tendrá una mejor,
Gracias mamita.


David N.








jueves, 10 de mayo de 2012

Hace ya 24 primaveras, un día 7


Hoy,
afortunados aquellos que hoy
pueden darte un abrazo
y escucharte reír,
verte alegre, reír,
en tu día...


Dichosos,
los ojos que te han de ver cada mañana
contemplarte, durmiendo, allá lejana,
suave ángel recostado,
dichoso el regazo
sobre el que tu rostro ha de descansar
y dejarte sobre sí,
volver de tus sueños, despertar...


Y quien vendrá a tu vida…
quien jugará con tu nariz
roja por el sol y por tu risa,
quien te tomará de las manos
y le dejarás morder tus labios,
quien irá a secar
las lágrimas que resbalan tus mejillas
en días tristes,
a quien tus brazos han de apretarse
aferrando tu rostro en su pecho,
quien tomará por asalto tus pensamientos,
tus momentos con la almohada, antes de dormir,
quien te cuidará…
en días tristes, cuando tengas miedo,
cuando duermas,
oh dichoso!
…a quien darás tu corazón…


Y mientras aquí
a océanos de lejanía
y a medio mundo de tierra
hay memorias recordándote
un corazón, de nostalgia invadido,
con labios que mordieron los tuyos,
con manos que conocen tu cintura,
con ojos que te han visto amanecer,
con olfato que recuerda tu aroma,
te recuerdo,
...hoy...
que la vida te ha puesto allá
hoy,
que solo deberá haber felicidad en tu rostro
hoy,
que cada persona te visita,
te llama,
te puede ver, te puede oír,
hoy,
que como un día
hace ya 24 primaveras
sucedió el milagro de ti para este mundo.

Feliz cumpleaños hermosa.



David N.

sábado, 5 de mayo de 2012

Esta noche que no acaba



Hay noches
oscuras, mudas, solitarias,
en esperanza acaecidas
naufragadas
hay noches...

Un cigarro, un papel,
el vacío del pecho
la amargura en la garganta
y la flaqueza en el puño,
para ver llegar el invierno
en soledad...

A donde se fueron esos días
de verde paisaje y sol amarillo
a donde se fueron las sonrisas de mañana,
en que otro paisaje
han de hacer felicidades?

A donde van
mis manos si ya no están las tuyas
a donde irán mis oidos
si tus susurros se han apagado
y la música de este mundo se ha marchado...

A donde irán mis pies
si ya no estás para bailar,
donde duermen mis palabras
aquellas que no llegué a decirte
escritas en el cielo
de alguna tarde, de algún parque, de algún sueño contigo. 

A donde van mis ojos
si ya no veo por los tuyos
si ya no hay color,
donde están mis labios
secos, resquebrajados, sin sabor,
si ya no beben de los tuyos...

donde estoy
si ya no estás...

solo tu perfume se ha quedado
grabado en mi recuerdo,
inconsciente,
el olor de tu cabello, en tu almohada,
indeleble
cuando cierro los ojos

Donde estás...
en esta noche que no acaba.


David N.

martes, 1 de mayo de 2012

Adiós imperfecto



Donde... 
canta ahora la voz que sonaba, 
que se deslizaba, como una hoja en el viento,
que vibraba como un solo diente de león... 
cayendo sobre la hierba con rocío...

cuantos sienten,
la vida fluir en un suspiro que se apaga en tus oídos...
cuando te abraza como el río a la roca,
cuando una persona te abraza tanto... 
que te hace sentir que siempre le perteneciste,
que solo esperabas encontrarla,
sentir el roce de su nariz en tu pecho mientras se aprieta contra ti,
para no dejarte dejar de ser parte de su mundo...
por última vez,
cuando sus manos se aferran a tu espalda, 
suplicándole a tu piel, 
que no se separe de sus manos...

Para vivir ese momento, y saber,
que en alguna otra vida,
le dejaste a Dios el mensaje,
que te acerque a ella un día...
en otra vida, donde nunca la puedas dejar... 
ni dejar ir...
como si esas palabras vivieran
siempre su "siempre" que les dio magia...

"Aunque sea mucha la distancia,
el tiempo, y el destino, nos separe,
siempre estaré contigo...
nunca lo olvides"... me dijo.

El siempre, y el nunca...
infinitas partes, hermanas,
de las frases que se dicen,
cuando se ha amado...

si nací necesitándote,
viví sin saberlo, pero necesitándolo... 
cuando me di cuenta, que cada pequeño
momento anterior de mi vida,
cobraba sentido contigo... 

Cómo?, cuando?, maldita sea!,
descubres que cualquier sentimiento o sensación hasta entonces,
ha sido tan pequeño, y ahora un todo gigante aparece,

He de seguir con el sentimiento...
hasta que te vuelva a ver,
en esa otra vida...
u otra sonrisa me devuelva el amanecer.

Adiós,
tal vez esta vez,
si mi corazón lleve tatuado el mensaje divino,
y él me lance, aunque sea, un poco cerca..
de donde la vida te ponga... para que... 


una vez, solo una vez... 
me vuelva a cruzar contigo, saliendo de una tienda...
y nuestros ojos,
volverán a saber lo que nuestro corazón no dijo.


David N.

lunes, 16 de abril de 2012

Suave


Eres... acaso,
ese "dolorsito" en la yema de los dedos
que he sentido, que viene y debilita,
cada vez que te he buscado en mi nostalgia,
que solo se siente
cuando uno se enamora...

Eres ese instante sin aliento
que al pecho invade en la noche
de un mar de estrellas...

Eres...
mis naranjas del cielo
cuando el ocaso se apropia del mar,
mi verde del camino
de la montaña en primavera,
el perfume del aire
cuando el campo florece,
el "calorsito" del café, aromado,
de madrugada en el invierno;
el sabor del agua
caída cuando llora el cielo...

Eres,
ese color, dorado, de tu piel
pintado en acuarela
por un sol de verano

eres la curva de tus pies,
suave...
que mi rostro ha de extrañar
tocar otra vez...

esa imperfección, pequeñita, de tu diente
no sería más bonita,
no sería más perfecta,
si no fuera tuya...

eres ese rojo de tu nariz
cuando ríes...

eres tu caminar
suave...
como cisne sobre el agua
como lágrima en el rostro
como hoja que cae en el otoño
como la brisa sobre la piel,
suave...

Eres tu risa,
suave...
deletérea, encantadora,
armónica, melódica, embrujadora,
mi prisión y libertad...
son tus ojos
mi nacer y mi morir...

Eres tu voz,
suave...
tu susurro
caricia de mi oido,
caricia de mi sueño,
caricia de mañana...
tu silencio
misterioso, cautivador...


Si acaso hubiera forma
de describirte, tal vez,
ya no serías tú,
sino mi limitada humana capacidad
de intentar definir
las infinitas formas en que tu ser
se ha grabado sobre el mío.


David N.

lunes, 2 de abril de 2012

El alma que amaneció con tu llegada



Y así aquella alma llegó a ese valle,
no era un alma cualquiera...
cargaba temerarios sueños
esculpidos en infancia,
infancia de olores arbóreos,
de frescuras de río,
de colores de flores,
de verdes de campo,
de llovidas gotas en el cuerpo...

Aquella alma,
aferrada a viejos principios
maternos de cimiento,
paternos de columnas,
de espíritu y corazón, en esencia...

Alma de esperanzas,
no acaecidas en tormentas
impuestas en su destino,
no perdidas en batallas
libradas muy pequeña...

Así llego...
una mañana húmeda
con olor a mar,
con sol naciente en el oriente,
con pesar de viaje
con cariños de llegada
con rostros conocidos,
a una nueva tierra...

Quiso el tiempo
que caminara mucho más,
fuera acaso su voluntad
vivirse así misma el alma en soledad?
tal vez era su tiempo
era el tramo del sendero que tocaba...

Ni golpes,
ni tristezas o amarguras,
ni desesperanzas,
ni noches sin estrellas,
ni corazones duros, 
ni almas oscuras,
ni duros suelos en caídas,
apagaban su esperanza...

Solo la soledad
cazadora infalible de sueños
podía anochecer sus ilusiones...
así anduvo,
así navegó entre tormentas,
el alma que un día llego a este valle,
y casi "naufragante",
ya con hombros cansados
con cicatrices,
con los brazos ya cayendo,
rindiendo las pestañas,
aferrada aún a su velero,
un día,
te conoció...

Y el sol, el arcoíris, el rocío, el perfume,
no se fueron más...

Así amaneciste mi vida.


David N.