Misteriosa,
me revela a veces
el silencio de tu voz
dulce,
como pan de azúcar
te deslizas, en risa,
haciendo alrededor a las cosas
suspenderse,
como si el tiempo fuera más lento...
Intensos,
como café, como la noche,
tus ojos oscuros que cautivan,
y radiantes,
los dientes
que definen la silueta
de tu sonrisa de primavera.
Y me preguntas,
que de especial encuentro en tí?
y te digo
porque preguntas?,
basta verte sonreír
para saber que naciste en primavera
un día afortunado de mayo.
Acaso te he molestado
al robarte un beso?...
pues solo he sido humano
y tal vez, más de una vez,
he desvariado en el impulso
de tomar un poco de tus labios...
perdóname entonces,
por la flaqueza de mis labios,
pero la pureza de mis motivos
solo ha querido conocerte.
Pero hoy,
solo te escribo,
para agradecer el favor
si alguna gracia te he causado,
y para celebrar
que aquella primavera ha traído
tu rostro y tu sonrisa,
tus pies y tu cabello, hermoso,
tu misterio y tu dulzura,
traídos de algún sueño
precioso,
para alegrar a quien que te quiera,
Dulzura.
David N.
