jueves, 29 de marzo de 2012

Los ajenos sueños que viví


Y suele ser así...
las sonrisas que amanecen
en días no soleados
días grises, "neblinosos", 
miradas que se cruzan, momentos de magia,
y súbitamene, sin saberlo,
todo cambia...

Así amaneció esa tarde opaca,
las comisuras de su rostro se dibujaron
como el agua se acomoda a la superficie
su sonrisa coloreó la tarde,
y así, un día más, apagado, anochecido, amaneció...

Y otra noche, entre otras luces... camuflada,
cautelosa, entre música, percusiones y gente,
estuvo sentada ella, anónima,
y una canción nos acercó,
como las miradas de ojos conocidos,
como los instrumentos cuando tocan en compás,
mis manos entendieron a las suyas,
y bailamos... 
no había entonces más que saber,
no era un ser terrestre, tal vez ángel?,
y sonreír, fue mi respuesta,
y bailamos...
bailó, como cisne sobre el lago,
como cometas en el viento,
como perfecta pareja de baile,
mágico, como fuera un momento fabricado por un dios...

Me embrujaron sus maneras,
suavemente dulce,
graciosamente linda,
"coquetamente" seria,
sigilosamente... se encargaba de encantarme.

Y así, transcurrió el tiempo,
inexistente, imperceptibles se fueron los días,
entre bailes y sonrisas,
entre bromas y juegos
entre palabras y silencios,
caminé en las ilusiones de su magia
caminé, embelezado, caminé...


Pero había de despertar,
y descubrir,
que a veces hallamos esos seres,
por sola gracia de la vida...

En este sendero que recorro
he de encontrarte otra vez,
sabiéndote ya especial,
siendo feliz de conocerte,
y sabiendo también,
que mi esencia, pertenecía ya a otro sueño, 
que fuimos forjados diferentes,
que debimos ser amigos,
que lo seremos,
pues ya había un amor para ti
con ojos que soñaron con verte,
y ya había un amor para mi,
con labios que extrañan a mis manos,
con mis labios que extrañan a sus labios...

estuvimos ahí por destino,
para saber que a veces,
volver es una forma de llegar...
a los corazones a los que ya pertenecíamos.


David N.

sábado, 17 de marzo de 2012

La onírica travesía de tu ausencia




Soñaron los héroes con ser dioses
soñaron los hombres poder volar
soñó el mar con conquistar la tierra
soñaron las rocas poder cantar
soñó la luna con el sol
soñaron los árboles alcanzar el cielo
soñaron los peces con la tierra
soñaron...

Soñaré cada noche con tu sonrisa
soñarán mis sentidos...
soñaré con los olores de tu cabello
soñaré con los colores de tu risa
soñaré con el sonido de tu pasos, de mañana,
descalzos, suaves, como piel de manzana fresca
soñarán mis manos con tus labios
soñaré con la suavidad de tu cintura
soñaré con tu voz en mi mejilla
despertarme...

Soñaré por mil noches y mil días
con todas las formas de ti
he de caminar, la onírica travesía que elegí,
navegaré los mares de tu ausencia
encaramado a las velas de mi esperanza
prendido de las fuerzas de mi corazón
remaré...

Para llegar a tí otro día
para que llegues a mi una mañana
un día que no acabará
volveremos a ser lo que no fuimos
volveremos a ser lo que seremos
volverás a ser parte de mi
volveré a ser parte de ti
y sabrás, que nunca te fuiste
que siempre fuiste mía
que siempre fui tuyo,
que somos solo uno.


David N.

miércoles, 29 de febrero de 2012

El imperfecto camino de mi carácter


Navegante
ha sido mi espíritu,
"empeñoso" pujante buscador de principios,
los que mi padre me ha regalado,
cauteloso, en la pérdida del alma
que el miedo causa, cuando no se ama...

Así abandoné mi nido,
cargué por vez primera la mochila,
empaqué los sueños, ilusiones,
principios, valores y defectos
que mi limitada experiencia me había regalado...

Así, me paré a las puertas de mi valle,
me volteé sobre mi camino, solitario,
a mirar a mis 3 montañas,
Maray, la sentada,
sabia contempladora de mi infancia,
Paucar, la parada, 
agreste forjadora de mis piernas,
y Rondos, la echada
la que me abrigó al nacer
y que siempre supo alimentar mis sueños,
en medio de ellas,
entre eucaliptos, molles, y flores que he respirado,
estaba mi río, el Huallaga,
caudaloso forjador de mi tierra,
suave invernal, 
que me dejó la frescura de sus aguas;

La tierra que me vio nacer en su regazo,
se alejaba en el horizonte,
con sus arcoiris, aguaceros, halos,
vientos, cielos... azules, amarillos, rojos y naranjas,
días soleados, y nocturnos mares de estrellas...

Si algo de nobleza he de tener,
ha sido el carácter de mis padres,
si algo de abnegación albergo,
ha sido en extraordinaria fuerza,
el espíritu de mamá,
entregada en cuerpo y alma a sus retoños,
esperanzando únicamente amor...
si alegría en el alma llevo, serán
los cantos de mi padre al despertar,
si reflexión se me ha dado,
han sido las palabras de papá, 
"la vida es lucha", me ha contado,
y así ha sido desde el alba hasta el ocaso
de cada día de mi vida,
si algo de cariño, y comprensión,
se me permite,
han sido mis hermanos, segundos padres.

He de disculparme ante cualquiera,
si mi orgullo me ha negado su cariño,
si me ha faltado modestia en el actuar,
si he guardado vez alguna, rencor,
si he dejado morir el día sin morir mis cóleras,
si no he abrazado suficiente,
si no he reído suficiente,
si no he dado gracias,
si no la besé cuando debía,
si la he dejado ir.

Pues,
que mi testimonio no sea mero escrito,
si no una prueba resoluta,
de que aun con mi imperfecto caracter,
he de conquistar tu corazón...

Y has de volver,
a ser lo que nunca fuiste,
a ser lo que siempre has sido,
y lo que nunca dejaste de ser,
mía.




D.N.

martes, 28 de febrero de 2012

Que se diga




Que se diga... 
que he pisado de verdad este mundo, 
que he olido la hierba húmeda del rocío,
que he sentido el aire frio en la cara
con inexplicable disfrute,
que he dormido una tarde con sonidos
de olas de hojas de eucaliptos,
en la montaña...
que he visto el cielo salpicarse de colores
como si no creyera en su propio azul.

No podrán decir,
que no he visto el brillo de tus ojos
que no he sentido tu corazón a trote
remecerse en mi regazo,
que no has querido leer mi mente...

No dirán,
que no he visto, al suelo afortunado
 ser acariciado por tus pies caminantes
como si tus pasos giraran la tierra...
que no he visto el dormir de tus pestañas
y que,
ni la luz ha podido
pintar el amanecer de tu silueta..

No sabrán, ni sabré como…
he acariciado el cielo,
y he comprendido,
 que no es para siempre... 

Pero también he comprendido,
que hasta un instante, sin respiro,
puede ser un siempre.


D.N.    

sábado, 25 de febrero de 2012

Mi forma de olvidarte



Olvidar...
No se si hay una manera de olvidar,
y no sé, si en realidad, existe,
pudieran ser solo formas de guardar
en un baúl de esperanzas
lo que llamamos recuerdos
que una parte nuestra, casi inconsciente,
se empeña en reservar.

no se si te estoy olvidando
si te estoy convirtiendo en pasado
si te estoy definiendo en la mente
si te estoy reduciendo a un recuerdo
si te estoy idealizando en un sueño,
pero fuiste real...

fuiste real, como cada latido
como cada locura,
como cada sonrisa,
como cada vez que te pensé,
que te traje a mi sin conocer distancias,
sin conocer el tiempo,
te escribí, a esa forma de ti,
ya lejana en tiempo y espacio...

y descubrí,
que el solo hacerlo,
era el hecho irrenunciable,
de aceptar que no te olvidaré,
de que no lo quiero,
de que no lo haré,
has de vivir en mi eternamente,
en un río de agua dulce,
en un parque eternamente atardeciendo,
en una avenida coloreada por tus pasos,
en una canción "románticamente" bailada,
de mi durmiendo en tu puerta,
de ti amaneciendo conmigo, C.


D.N.

miércoles, 1 de febrero de 2012

El último de sus pétalos


Como nos perdimos... pedazo de arcoíris...
como nos perdimos...
un Calafate se interpone,
frío, entre nuestras presencias,
se interpone, recio, obstinado,
entre nuestras miradas...
puedo verte, escondido yo en mis lentes
puedo verte concentrada,
y mirarme de reojo de rato en rato,
no se... que andará tu mente preguntándose
que hicimos mal...
fue muy rápido?,
fue muy lento
no debió pasar?
o debimos dejar suceder todo...

Como cada pérdida de cariño,
una parte nuestra cae, profundo,
y en la caída, no se explica
como la hoja que no resiste el otoño
se hace gris, va dejando de respirar
va perdiendo color, va perdiendo vida
así un sublime cariño, un dulce beso
una suave caricia, una linda sonrisa
se han dejado ir, sin poder detenerlos
sin poder volver, se desvanecen...

Pero a diferencia de la hoja
que cae, acariciada por el aire
a un descansar eterno...
el cariño perdido,
se fue...
al mar de tempanos del olvido.

Así se fue la dulzura de su rostro
que vi nacer como el botón en la rama
en primavera,
de un rojo suave, rodeado de rocío,
que se hace más bello y se vuelve rosa
la más brillante del prado
envidiada por lirios, claveles, y todas las flores
que se vuelve grande flor, al verano
que resiste el calor de sol
que amanece cada día, más brillante
pero que tal vez no sabe
que como la mujer que ha de recibir mucho cariño
mucho amor,
solo alguna ha de sobrevivir el verano
solo una ha de permanecer pura
en su esencia,
en su clamor, de pureza
en su esperanza,
en su hermosura, que no es cada pétalo,
sino la voluntad, de entregar,
aquello hermoso que ha recibido...

Solo una habrá de ser,
la mujer que permanecerá,
solo una merecerá la pena de ser amada.


D.N.

Quien te ha podido ver


Altanera!
Así he escuchado que te llaman
casi arrogante tu belleza
en beneplácito de tantos ojos
se explaya prodigiosa

Bohemia, te he visto al caminar
entre tienditas, entre libritos, entre parquesitos,
entre tantas historias, que han sido contadas
las experiencias que tu me has dado
en los días de neblina
que corroen hasta el hueso
un cigarro me he fumado
sentado en aquella banca, la de siempre
a contemplarte en el invierno.

Brillante, así, llena de color
también te vi,
al pasar aquella fuente
la avenida Pardo, me has dejado verte
ahí, radiante, plagada de avecillas
en primavera, en verano
que linda estabas,
que fresca,
que dulzura verte por ahí...

Me has embrujado en esos días,
en tantos parques te he vuelto a ver,
jugando con los niños en el malecón,
entre deportistas en la playa,
bajando en bicicleta,
quedándote a surfear
viendo el atardecer
subiendo a descansar...

Alocada, como no...
llena de fiestas,
bailarina, anochecida, trasnochada,
comenzando entre risas,
entre tragos, en las discos, en los bares,
que fiestas que resistes,
hasta la última de las almas de la juerga
no te ha visto claudicar antes que todos...

Y aunque no lo sabes
así te veo cada día,
así no saben los que te juzgan
así no me has dejado ir
así me enamoré de tí... Miraflores.


D.N.