Anduve demonio aquella noche,
perdida andaba mi dulzura,
aplacado mi corazón,
fui a tomar uno a cambio,
y te encontré...
Había-me ya olvidado de mi,
y me recordaste quien era...
tal vez tu voz, tal vez tu llamado
clamaban a mi ya apagada alma
tal vez pueda aún ser bueno,
tal vez otra vez, tal vez otro día,
pero no aquella noche,
que ardían mis ojos brujos,
pero no aquella noche,
que yo estaba oscuro, que yo no me encontraba.
Y aún así, te escuché,
y el baile dejó de ser importante,
y la música dejó de importar,
cuando pasó?!
en que momento, en que canción,
en que risa?
pasaste a ser tú
lo que importaba...
lo que importaba...
Como me tomaste,
y como lo haces?...
aléjame de ti por favor,
por favor, aunque no quiera,
que me debilita tu risa;
Si yo se que no te puedo querer
que no debo,
pero como verte sonreir tan cerca
y no ser humano
como pedirme ser así de valiente
como...
Si mis ojos, si mis pálpitos,
hubieran hablado,
tal vez sería sencillo,
tal vez podría saber,
si esta noche no te hubieras ido,
si esta noche no te extrañara
si esta noche estarías conmigo...
no me escuches!
si te digo que me alejes,
no me escuches...
si te digo que me alejes,
no me escuches...
Y mañana me dirás,
"como ayudarte,
si te quiero aunque perdido,
amigo,
como salvarte?"
y te diré...
"ya lo hiciste,
cuando la oscuridad me había tomado,
cuando la oscuridad me había tomado,
me salvaste,
y robándolo,
me devolviste el corazón".
David N.
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